La chispa

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Este es un extracto de una carta que Tim McCorkle escribió a la Abadía Sravasti. Tim estuvo como interno en la correccional de Airway Heights de Washington, EUA.

A principios del 2006 tuve el placer de conocer a la Venerable Thubten Chodron y a la Venerable Thubten Tarpa durante su visita al Airway Heights Correctional Center. Para ese entonces ya tenía un año en la cárcel y me encontraba muy enojado y asustado. Siempre estaba ocupado observando a los demás, viendo alguna señal de que me lastimarían. Eso me dejaba tan casado, que no me quedaba energía para mí mismo. En pocas palabras, mi vida era un asco.

Fuego en la chimenea.

He aprendido a lidiar con mis problemas, porque yo soy el fuego en esa llama. (Foto por Dalibor Tomic)

Esa primera reunión duró una hora o algo así y el tema del que Venerable Thubten Chodron habló fue sobre el “Enojo interior.” Nunca había pensado en el enojo de ese modo, pero tiene sentido ya que debe provenir de algún lugar. Antes tenía la idea de que “No soy yo el que está enojado, ¡Siempre son ellos! ¡Ellos me obligan a hacerlo! ¡Ellos hacen que me enoje!” ¡Me sentía perturbado, sin ningún rumbo!

Nunca en mi vida me había tomado el tiempo para sentarme y realmente escuchar lo que se decía.Y nunca, nunca hubiera creído que esta información transformadora me la daría una señora pequeña, con la cabeza rapada, de apenas 54 kg, envuelta en sábanas (ja,ja,ja). ¿Pueden creerlo?

Ese día, en ese preciso momento, este campesino blanco de Texas aprendió a ¡No juzgar un libro o a una persona por su apariencia!

No puedo explicar el cambio en mi vida que surgió con esa breve plática. Durante los últimos cinco años he tenido la bendición de escuchar en persona y en grabaciones a Venerable Thubten Chodron y de leer muchos de sus libros. Con el tiempo he aprendido por qué hay que meditar y cómo hay que hacerlo. He aprendido a lidiar con mis asuntos porque he entendido que soy el fuego de esa flama. Nunca en mi vida hubiera admitido que yo era mi mayor enemigo, cuando resultaba tan fácil culpar a “los demás.”

¡Yo! ¿Yo? ¿Cómo puedo ser mi peor enemigo? Fácil. Porque nunca aprendí a escucharme a mí mismo. Había cumplido 42 años y no tenía ni una idea de quien era. Padecía de angustia extrema, sobrepeso, una salud muy pobre y, aún peor, sufría de baja autoestima.

Después de escuchar a Venerable Thubten Chodron, me dije a mi mismo: ¡No más!.

Actualmente, tomo un poco o nada de medicamento. Estoy delgado y saludable, feliz y positivo. ¡Este año voy a salir de la cárcel!.

Dicen que todo en el universo comenzó con un “Bang.” En ese caso, ¡La chispa de mi vida provino de la Abadía Sravasti!

Versión Inglés: The spark.

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