Los cuatro sellos

Print Friendly, PDF & Email

Educación electrónica enero 2014, de How to Free Your Mind: The Practice of Tara the Liberator

Recordar los cuatro sellos, las cuatro características que sellan una enseñanza como una práctica budista, nos ayuda a centrarnos y a invocar nuestro anhelo espiritual. Estas cuatro características son:

Todos los fenómenos compuestos son impermanentes.
Todos los fenómenos contaminados son dukkha (insatisfactorios por naturaleza).
Todos los fenómenos carecen de un “yo”.
El nirvana es paz.

Todos los fenómenos compuestos son impermanentes

Todo lo que es fabricado o compuesto surge debido a causas y condiciones. Por lo tanto, es impermanente, es decir, cambia momento a momento. ¿Por qué? Puesto que la energía causal está cambiando cada momento, el resultado también deber ser de la naturaleza del cambio. Puesto que la energía causal tiene un final, también debe tenerlo su resultado.

Al inicio del día es bueno reflexionar: “Todo lo que surge debido a causas y condiciones es transitorio. Yo estoy cambiando momento a momento. Mis amigos son transitorios y cambian momento a momento. Todas las cosas que estoy tratando de lograr son transitorias, impermanentes y cambiantes. Todo lo que anhelo es transitorio, impermanente y cambiante. Cada persona, objeto y situación que me desagrada es transitorio, impermanente y cambiante.

Pensar de esta manera muy rápidamente nos ayuda a ver que es inútil aferrarse a alguna de estas cosas. Permitir que nuestras emociones se enganchen con cualquiera de estas cosas es inútil, ya que todas están cambiando en algo más.

Esto no quiere decir que dejemos de interesarnos por los demás o que nos volvamos apáticos. Por el contrario, vemos que alterarnos, molestarnos, estresarnos y sentirnos ansiosos por estas cosas es inapropiado. Es como tratar de evitar que una cascada fluya o que el viento sople. Cuando la naturaleza de las cosas es el cambio, la única respuesta apropiada es relajarse y tratar de encauzar con compasión la manera como las cosas cambian.

Todos los fenómenos contaminados son dukkha (insatisfactorios por naturaleza)

Contaminado significa bajo la influencia de la ignorancia que se aferra a la existencia inherente, la idea errónea que es la raíz de la existencia cíclica y alimenta todas las otras emociones perturbadoras. Esta ignorancia malinterpreta activamente la forma como existen todas las personas y fenómenos. Asume que todo existe en la forma que aparece, desde su propio lado, con naturaleza inherente propia, independiente, capaz de erigirse a sí mismo y por sus propios medios. Debido a estas predisposiciones de la ignorancia, los fenómenos aparecen ante nosotros como separados, definibles, entidades independientes, y la ignorancia se aferra a ellos como si existieran de esa forma.

Todas estas apariencias, las cuales están contaminadas por nuestra ignorancia, son de la naturaleza de dukkha (a menudo traducido como sufrimiento). Cualquier cosa sobre la que proyectamos existencia inherente, ya sea que se trate de nosotros mismos o de otras personas, del entorno o de las cosas que nos rodean, posee la naturaleza de dukkha. Debido a que interpolamos una forma falsa de existencia sobre ellas y las entendemos mal, van a ser insatisfactorias o dukkha. No van a hacernos eternamente felices.

Reflexionar en esto cada mañana nos recuerda que no hay ninguna razón para apegarse a las personas y acontecimientos con los que nos encontramos en nuestra vida. Debido a que son insatisfactorios por naturaleza, no necesitamos ser tan reactivos con relación a ellos. Recordar esto refresca la mente. Entender que los fenómenos contaminados son insatisfactorios por naturaleza no quiere decir que nos volvamos indiferentes y apáticos. Más bien, porque nuestra mente no se involucra de una manera neurótica con las personas y cosas, somos capaces de interactuar con ellas con compasión y sabiduría, viéndolas bajo una luz más realista.

Todos los fenómenos carecen de un “yo”

Todas las personas y fenómenos, todo lo que existe, sea permanente o impermanente, existe de manera dependiente. Está vacío de tener un “yo” independiente. Aquí, “yo” significa existencia inherente, existencia verdadera, existir por sus propios medios. Todo está vació de esa forma imposible de existencia.

Cuando reflexionamos en esto cada mañana, aunque sea brevemente, entendemos que todo está vacío de existencia inherente. Entonces sentimos que hay espacio, flexibilidad y la posibilidad de cambio y crecimiento. Cuando recordamos que las cosas con las que nos topamos no son entidades sólidas y objetivas, dejamos de luchar con ellas. Cuando recordamos que todo existe por ser meramente etiquetado y no desde su propio lado, no nos quedamos atascados. Nos damos cuenta de que los fenómenos existen como ilusiones, apareciendo de una manera, pero existiendo de otra. Por lo tanto, nuestros prejuicios y preconceptos se relajan. Dejamos de vacilar entre la euforia y la depresión.

El nirvana es paz

El nirvana es la cesación de todo dukkha y sus causas. El nirvana es la tercera Verdad Noble, la cual es la cesación de las primeras dos Verdades Nobles, la verdad de dukkha y la verdad del origen de dukkha. Si estamos buscando la verdadera paz y felicidad, vamos a aspirar al nirvana. En lugar de pensar que la comida, el sexo, el reconocimiento y el aprecio nos van a traer felicidad, buscamos el nirvana. En lugar de pensar que una nueva tarjeta de crédito, un juego de esquís o un romance van a satisfacernos, recordamos que el nirvana es la satisfacción real. El nirvana, la liberación de la existencia cíclica, la actualización de nuestro potencial, es a lo que aspiramos cada día.

La paz real existe en la mente; depende de la mente. La paz duradera no puede ser legislada o impuesta por las fuerzas de paz de la ONU. Mientras seguimos trabajando para lograr las condiciones para que haya paz externa, paz en nuestro planeta, debemos reconocer que la paz mundial duradera no puede existir sin que todos y cada uno de los seres humanos dominen su propia ignorancia, hostilidad y apego.

Find more on these topics: ,