¿Exactamente, qué es la felicidad?

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El budismo habla mucho de la Felicidad y el sufrimiento. La primera enseñanza del Buda fue sobre el tema del sufrimiento. Cuando se iluminó descubrió la verdad de nuestra existencia que se convirtió en Las Cuatro Verdades Nobles. Comenzó a enseñar que la vida tiene sufrimiento, hay causas específicas, estas causas se pueden suprimir y hay un camino claro. La palabra pali/sánscrita dukkha ha sido traducida libremente como sufrimiento. A mí me gusta pensar que es más como que la vida no es satisfactoria. Como si nuestra vida fuera como una rueda fuera de balance. Para mí que tengo una personalidad tipo A orientada a los objetivos, mi Dukkha se puede describir como estrés, ansiedad, ataques de pánico ocasionales y períodos de frustración recurrentes e irritabilidad cuando no estoy recibiendo o logrando lo que quiero cuando lo quiero.

Me fue fácil entender el sufrimiento. Sin embargo, no tenía tanta claridad acerca de la Felicidad. ¿La Felicidad es sólo la ausencia de sufrimiento? ¿Y es la búsqueda de la Felicidad un deseo superficial y egocéntrico? Después de mucho leer sobre el tema, he llegado a la conclusión de que la Felicidad es mucho más que la ausencia de sufrimiento. Y el deseo de la Felicidad es parte integral de la vida misma y necesario para alcanzar la iluminación en beneficio de todos los seres sintientes, que es el deseo básico de todos los practicantes budistas de la tradición Mahayana.

Hombre parado en la proa de un yate.

¿Adónde buscamos la Felicidad? (Foto © Dudarev Mikhail / stock.adobe.com)

De manera que, ¿en dónde buscamos la Felicidad? ¿Se puede encontrar en los lugares típicos que se nos enseña generalmente por nuestra sociedad? ¿Tener más dinero y cosas trae la verdadera y duradera Felicidad? ¿Qué tal un montón de elogios y una buena reputación? Y luego, ¿qué pasa con las imágenes, sonidos, olores, sabores y sensaciones táctiles agradables? ¿Alguna vez nos sentimos satisfechos con estas cosas? ¿Alguna vez tenemos suficiente? Hace varios años mi esposa y yo estábamos de vacaciones en Key Largo, Florida. Muchos barcos pasaban enfrente de nuestra habitación, cada uno era más grande y más lujoso que el anterior. Uno de los yates más grandes tenía un nombre que lo decía todo. “Never Enough” [Nunca es suficiente].

Aquí hay una cita increíble sobre el Dinero que leí en alguna parte:

El dinero puede comprar una cama pero no el sueño
Libros pero no cerebros
Comida pero no el apetito
Ropas finas pero no belleza
Una casa pero no un hogar
Medicina pero no salud
Lujos pero no cultura
Entretenimiento pero no Felicidad

Creo que debe haber múltiples capas de emoción que se pueden definir como Felicidad. El nivel inicial sería una sensación de contentamiento y satisfacción con nuestra vida. Junto con esto habrá un sentimiento de paz, tranquilidad o serenidad. He tenido varios períodos de júbilo o euforia cuando la vida transcurría de acuerdo a lo planeado. Pero esto no duraba mucho tiempo y por lo general era seguido por períodos de depresión e insatisfacción. No creo que sea bipolar, sino sólo un humano con todas las aflicciones y el egocentrismo que la mayoría de la gente tiene. Así es que la verdadera Felicidad es una sensación de bienestar. No tiene altibajos y es de larga duración.

La siguiente capa de Felicidad es un sentimiento de tener significado o propósito en la vida. ¿Estoy siendo útil en lugar de dañino? ¿Estoy haciendo del mundo un lugar mejor? El Dalai Lama dijo que si quieres ser egoísta, por lo menos seas sabiamente egoísta. En otras palabras, hacer el bien y practicar la generosidad sin esperar recibir nada a cambio es un camino claro a la Felicidad. ¿Cuántas veces hemos hecho un acto de bondad al azar de forma anónima y nos hemos sentido bien por ello el resto del día?

Luego está el nivel de Felicidad que uno obtiene por vivir conscientemente en el presente. Si de alguna manera podemos dejar a un lado nuestro dolor y resentimiento por los traumas del pasado, y en lugar de eso buscar dentro de nosotros para sentir perdón y gratitud, y si podemos ponerle un alto a nuestras ansiedades y preocupaciones sobre el futuro, podremos empezar a vivir en el momento. El momento presente es todo con lo que realmente podemos contar. Si no podemos ser felices en el presente ¿cómo podremos ser felices en el futuro ya que el futuro en realidad nunca llega? Siempre he sido una persona enfocada en el futuro básicamente ignorando el presente. Se suponía que cada meta o logro me iba a traer la Felicidad verdadera y duradera. Todo lo que hizo fue darme un apetito insaciable de más éxito y logro. Eso no significa que debamos dejar de tratar de lograr cosas y superarnos en el trabajo o en otro lugar. Es sólo significa que no debemos engañarnos a nosotros mismos pensando que estos logros mundanos nos van a traer la Felicidad duradera. Entonces , para citar un poco de latín, Carpe diem.

Un nivel aún más alto de felicidad viene del conocimiento y la sabiduría adquirida en el estudio del Dharma. Cuando verdaderamente entendemos y podemos empezar a incorporar las enseñanzas de la impermanencia, la originación dependiente, el karma y el vacío en nuestros pensamientos y acciones diarios, estamos en el camino hacia la Felicidad e Iluminación. Entender el Dharma es una cosa, pero implementarlo es otra muy diferente. Me parece que cuando aprietan mis botones todavía caigo de nuevo en mis viejas costumbres de reaccionar hacia aquello que me estresa. Practicar el Dharma es como volver a cablear el cerebro aprendiendo nuevas maneras de pensar y actuar que no sean dañinas para nosotros y para otros. Este proceso toma tiempo y, en última instancia, conduce a la Felicidad. Si queremos tener un futuro feliz, ahora necesitamos crear las causas y condiciones nos conduzcan a esos resultados beneficiosos. Imaginen lo felices que seriamos si nunca nos enojáramos ni sintiéramos envidia, codicia ¡o las otras 108 aflicciones que nos hacen sufrir!

Y, por último, el nivel más alto de Felicidad no se obtiene por querer la Felicidad para nosotros mismos, sino más bien por estar interesado en la Felicidad de los demás. Sí, esto parece paradójico. Pero cuando estamos más preocupados por nuestra felicidad, tendemos a pensar y actuar de formas que realmente garantizan nuestro Sufrimiento, ya que la mayoría de nuestros males provienen de la actitud egoísta de la que estamos atestados todos nosotros.

Aquí hay una cita del Sabio Indio Shantideva del Siglo VII:

“Cualquier alegría que hay en este mundo proviene de querer que otros sean felices. Cualquier sufrimiento que hay en este mundo es resultado de querer nuestra propia felicidad”.

¿Qué más se puede decir?

Los Budas trabajan para el beneficio de los demás. La gente común trabaja sólo para su beneficio ¡y basta con ver la diferencia que hay entre ellos”.

Por lo tanto, si uno tuviera que poner todas estas capas de Felicidad juntas: la satisfacción y la sensación de bienestar, una sensación de significado o propósito en la vida, vivir conscientemente en el presente sin arrepentimiento por el pasado o ansiedad sobre el futuro, con conocimiento y sabiduría adquiridas mediante la comprensión de la verdadera naturaleza de las cosas tales como la impermanencia, la originación dependiente, el vacío y la causa y el efecto, que en última instancia nos van a permitir ser libres de nuestras muchas aflicciones y pasiones ciegas, y, finalmente, nuestro más profundo deseo de ser felices no para nuestro beneficio personal sino para el beneficio de todos los seres sintientes, uno tendría que tener lo que sólo puede ser llamado Nirvana o Iluminación.

Versión Inglés: What exactly is happiness?

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