Una historia trágica se transforma en una historia de bondad y refugio

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Lee es miembro del consejo de Dharma Friendship Foundation (DFF) en Seattle y un ávido amante de las actividades al aire libre. Después de que se accidentó mientras escalaba, le envió el siguiente correo electrónico a Ven. Chodron y en el espacio reservado para el asunto escribió “Una historia trágica”.

El correo electrónico de Lee

El jueves pasado me caí mientras escalaba y me rompí los dos huesos de la pierna izquierda. Puesto que esto sucedió en la tarde y estábamos a unas siete horas a pie del camino de tierra más cercano, pasé la noche con tres amigos en una saliente, mientras otros dos fueron a buscar ayuda. Cuando mis amigos llegaron a un poblado, hicieron una llamada para ver si podían enviar ayuda a la medianoche. Para ese momento ya habían estado de pie desde las 6 de la mañana en un sitio montañoso aislado, resistentes como una roca, verdaderos héroes.

Por fortuna yo entendía un poco la forma en la que mi mente trabaja y la noche transcurrió bastante tranquila. Las personas estaban muy sorprendidas por lo calmado que me encontraba, bajo control. Aunque me sentía muy agobiado ocupándome de mi propia supervivencia y la de mis amigos más cercanos, pude meditar durante un tiempo sobre el sufrimiento de los demás y hacer dedicaciones para su bienestar. Pasé algún tiempo hablando sobre las virtudes del vegetarianismo con un amigo que dormía a mi lado. Mis amigos fueron muy pacientes y diestros manteniéndome a salvo. Si no hubiera sabido nada de las enseñanzas del Buda, habría pasado una noche terrorífica, fría y larga, así es que le doy las gracias por tomarse el tiempo para enseñarnos.

Un rescate espeluznante

A la mañana siguiente, un poco después del amanecer, un helicóptero nos sobrevoló varias veces pero no pudo aterrizar. Entrada la mañana bajaron a dos guardias forestales con una cuerda muy larga. El piloto actuó con gran habilidad y puso en grave riesgo su vida y la del resto del equipo para llegar hasta donde yo estaba, un punto muy difícil en mitad de un acantilado. En poco tiempo me habían transportado en camilla a una ambulancia que esperaba en el camino más cercano. El personal de la ambulancia y los guardias del bosque fueron increíblemente bondadosos, les debo la vida.

Al poco rato estaba en el hospital. Pasé seis días en el área de emergencias del Hospital Harborview pues no había lugar para mí en ninguna sala. No es agradable. Me aterroriza volverme adicto a los medicamentos contra el dolor y después del segundo día me negué a tomar opiáceos por vía intravenosa. Estos medicamentos hacían poco contra el dolor, pero ocasionaban que la cabeza me diera vueltas y cuando dejé de tomarlos me sentí mal. Para mí, se trata de medicamentos que inducen a la confusión con un efecto secundario de aliviar ligeramente el dolor. Me di cuenta de que si esperaba, el dolor pasaba; no es permanente (hace poco estuve enseñando esto en DFF). Le agradeceré cualquier sugerencia que me ayude a dormir cuando tengo dolor, ya que todavía estoy tomando opiáceos orales por las noches para conciliar el sueño y mantenerme dormido.

El sufrimiento de los reinos de los infiernos

Hasta aquí parece que he estado muy estoico, pero después de tres noches en el área de emergencias, rodeado por todo tipo de ruidos terribles, en realidad perdí toda mi fortaleza mental y física. La cuarta noche tuve pesadillas horribles en las que el área de emergencias era un reino infernal y no podía escapar. Sentí que no tenía la fuerza para seguir adelante. Ahora me doy cuenta de que necesitamos fortaleza para soportar el sufrimiento durante periodos de tiempo muy largos. Necesitamos resistencia que dure por vidas enteras, no sólo una sesión de meditación de cuarenta minutos o unos cuantos días de incomodidad.

A la mañana siguiente, cuando desperté, todavía sentía que me encontraba en el reino de los infiernos. No estaba bien mentalmente. Pregunté si podía sentarme un rato en una silla de ruedas junto a la ventana. Al parecer esto iba contra las reglas. Sin embargo, un enfermero muy bondadoso estuvo de acuerdo y me llevó con él mientras asistía a una junta. Aunque su junta se canceló, de todas maneras pasamos quince minutos fuera del área de emergencias mirando por una ventana. Estos quince minutos me ayudaron a recuperar mucha de mi fortaleza mental.

Cuando regresamos al área de emergencias, la primera persona a la que vi fue a un obeso policía fuertemente armado, daba la impresión de ser algún tipo de “guardián del infierno”. Poco después, Jordan de DFF vino a visitarme y lloré lágrimas de alegría. Jordan es una persona muy bondadosa que trabaja duro para los demás. Tuvimos una buena conversación sobre distintos temas; hacía poco que él se había accidentado, así es que entendía algunas de mis dificultades. Esa noche mi esposa me trajo una fotografía de Su Santidad el Dalai Lama para colgarla en mi pequeño espacio delimitado con cortinas. Esta fue una gran lección, y sentí un inmenso alivio tan sólo por saber con absoluta certeza que alguien estaba pensando en el sufrimiento de los demás. Ahora sé por experiencia personal lo mucho que significa saber que alguien está pendiente de tu sufrimiento cuando estás atrapado.

Esa noche tuve un sueño en el que algunos niños indios estaban paralizados con armaduras en un reino infernal. Para ellos lo más aterrador era estar completamente inmóviles y completamente conscientes. Yo trataba de hacerles saber que estaba pensando en ellos y quería que su sufrimiento terminara y me di cuenta de que esto les daba un poco de alivio.

Depender de la bondad de los demás

Ahora estoy en casa y en poco tiempo me van a operar por segunda vez, pero por el momento soy tan indefenso como un bebé. Mi esposa tiene que alimentarme, medicarme, llevarme al baño, lavarme. Dependo de ella por completo, y eso es mucho trabajo.

Hay tantas lecciones de Darma en mi pequeña historia, tal vez algunas se puedan usar para ilustrar sus enseñanzas en el futuro. Como lo dije antes, estoy muy agradecido de que se tome el tiempo para enseñarnos. Le agradeceré cualquier consejo que me pueda dar sobre las mejores prácticas que puedo hacer durante este tiempo. Si los residentes de la Abadía pueden hacer plegarias por mi esposa, se los voy a agradecer mucho.

Con mi más profundo respeto,
Lee West

La respuesta de Venerable Thubten Chodron

Estimado Lee,

¡Qué barbaridad! Esa fue toda una experiencia. Yo no la llamaría “Una historia trágica”, la llamaría “Una historia de bondad y refugio” o “Una historia para descubrir la fortaleza interior” o “Un retiro inesperado”, porque realmente has estado practicando bien y has usado el Darma para ayudar a tu mente. A lo largo de toda esta penosa experiencia—el acantilado, el rescate, el hospital, tu casa, etc.—estuviste consciente de la bondad de los demás y la agradeciste. Eso inspiró un deseo de retribuirla y abrió tu corazón a los demás. Incluso cuando tuviste las pesadillas las miraste desde una perspectiva de Darma, viendo los lugares de terror a los que nos puede llevar la mente y aplicando la medicina de la compasión. Tomaste refugio en la
compasión y recibiste la compasión de SS el Dalai Lama. Y luego, en el sueño de la noche siguiente, le diste compasión a los demás.

Con respecto a dormir cuando tienes dolor, aquí hay algunas cosas que puedes intentar. Las puedes hacer acostado en la cama:

  • Imagina que el Buda está en tu almohada y pon tu cabeza en su regazo. Una suave luz fluye del Buda hacia ti llenando tu cuerpo por completo y calmando el dolor.
  • Recita mantras continuamente. Elige el mantra con el que más te identificas. (Lee intentó esto y dijo, “No había recitado mantras continuamente cuando tenía problemas para dormir ¡porque por alguna razón pensé que eso me mantendría despierto! Sin embargo, tomé su consejo y al parecer ocurrió lo contrario. Anoche pensé que no iba a dormir en absoluto, pero la incomodidad pasó y estuve bien”).
  • Haz la meditación de tomar y dar.
  • Piensa en personas, particularmente niños, que sufren de dolor o están en situaciones peligrosas mientras duermen o tratan de dormir. Envíales tu amor y compasión y haz dedicaciones para que puedan liberarse del dolor, el peligro y el miedo. Imagina que se relajan y se sienten seguras y cuidadas.
Acercamieto de la imagen del Buda de la Medicina.

Deja que la luz sanadora del Buda de la Medicina llene tu cuerpo-mente y los de todos los demás.

En lo que respecta a las prácticas que puedes hacer:

  • Piensa, “Soy muy afortunado de que esto me haya ocurrido. Es un resultado de mi karma negativo de vidas anteriores y si no hubiera madurado en este accidente, pude haberlo hecho en eones en un reino infernal. Así es que si lo comparo, me estoy librando de esto con facilidad. Puedo soportar este sufrimiento sin mucha dificultad y, mientras tanto, los eones de karma negativo se están purificando”.
  • Haz tonglen: Tomar y dar.
  • Haz la práctica del Buda de la Medicina, permitiendo que su luz sanadora llene tu cuerpo y mente y los de todos los demás. Después de que el Buda de la Medicina se disuelva en ti, irradia esta misma luz sanadora hacia todos los demás seres.
  • Lee “La reina de las plegarias” y permite que tu mente se sumerja por completo en las imágenes. Observa a todos los Budas rodeados por bodisatvas en todas las partículas de polvo y trata de imaginar cómo será eso. Imagina que llenas cielos enteros de ofrendas para las Tres Joyas, etc.

Muchas gracias por escribir y compartir tu experiencia. Los monásticos de la Abadía van a hacer plegarias por ti y por Phuong-Cac.

Con mucho metta y mis mejores deseos,
Venerable Thubten Chodron

Versión Inglés: A tale of woe becomes a tale of kindness and refuge

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