Refugio y Bodichita

Educación electrónica septiembre 2013, de Cultivating a Compassionate Heart: The Yoga Method of Chenrezig

(tomado del comentario de Ven. Chodron sobre la práctica de meditación de Chenrezig)

En este punto de la sadana de Chenrezig, lo visualizamos para tomar refugio en él como la personificación de todos los Budas, Darma y Sanga. También podemos extender la visualización, imaginando que está rodeado por todos los Budas, bodisatvas, arjats, otros seres santos y el linaje de maestros hasta el que nos presentó esta práctica.

Debido a que estamos tomando refugio de una forma Majayana, la compasión es un elemento clave. Por lo tanto, nos visualizamos rodeados por todos los seres sintientes e imaginamos que los estamos guiando para que tomen refugio en las Tres Joyas. Visualizamos a nuestra madre a nuestra izquierda y a nuestro padre a nuestra derecha. No importa si nuestros padres aún están vivos o no, o si son budistas o no. Desear que sean felices y guiarlos para que tomen refugio y generen bodichita puede ser muy sanador para nosotros, sobre todo si hemos tenido una relación difícil con ellos.

Las personas que no nos caen bien, las personas a las que les tenemos miedo o que nos hacen sentir amenazados y aquellos que nos hacen sentir incómodos cuando están cerca, todos ellos se encuentran enfrente de nosotros, justo entre nosotros y Chenrezig.

Para ver a Chenrezig, tenemos que ver a estas personas a las que preferiríamos ignorar. Tenemos que ver a Osama Bin Laden, George Bush, nuestro exesposo o exesposa, el individuo que nos abolló el coche y el compañero de trabajo al que le dieron la promoción que sentimos que nosotros merecíamos. No los podemos dejar fuera. Todos estamos mirando a Chenrezig juntos, mostrando que tenemos una motivación común que es el deseo de tener felicidad y de liberarnos del sufrimiento. Esto nos recuerda que incluso las personas que no nos caen bien quieren ser felices. No son menos merecedoras de felicidad que cualquier otra persona. También nos recuerda que para ver a Chenrezig tenemos que deshacernos de nuestros prejuicios a favor o en contra de las personas.

Si nos seguimos enojando con los demás, culpándolos por nuestro sufrimiento, nosotros mismos nos impedimos tener una conexión con Chenrezig, quien es la manifestación de la compasión. No podemos ver al Buda cuando nuestra mente está dominada por las emociones negativas y cuando creemos todos los pensamientos desagradables que tenemos sobre los demás.

¿Cómo vamos a “ver” la vacuidad y la bodichita, que son el Buda, si nuestra mente está llena de basura? Trabajar con nuestras relaciones complicadas y confusas con estas personas es una parte esencial de nuestra práctica espiritual. Por lo tanto, no ignores a todos los que no te caen bien pensando: “Sólo quiero tener una visión de Chenrezig y los seres santos”.

Estamos rodeados por todos los seres sintientes hasta donde alcanza la vista e incluso más allá. Imagínalos a todos en forma humana porque los vamos a guiar para que tomen refugio y sería difícil dirigir a ardillas para que genere el sentimiento del refugio. Aunque se dice “hay que imaginar que estamos rodeados por todos los seres sintientes”, en realidad siempre estamos rodeados de seres sintientes hasta los confines del espacio. Así es que esta parte no es tanto de crear una visualización como de sintonizarnos con las cosas como son en realidad. Del mismo modo, visualizar a Chenrezig no es realmente una visualización, es ponernos en sintonía con el hecho de que los seres iluminados están a nuestro alrededor todo el tiempo. Simplemente no podemos “verlos” por nuestros oscurecimientos.

El sabio indio Asanga meditó durante años para tener una visión del Buda Maitreya pero no lo pudo lograr. Renunció a su retiro y se dirigió a la ciudad. En el camino se encontró con un perro que tenía gusanos en una herida. Con compasión hacia el perro y los gusanos trató de quitar los gusanos de la herida con su lengua con delicadeza para ponerlos en su propia carne. Fue en ese momento que Maitreya se le apareció. Maitreya había estado con Asanga durante todo su retiro, pero Asanga no lo pudo ver hasta que superó su egocentrismo. Es lo mismo con nosotros: Hay Budas y bodisatvas en todas partes a nuestro alrededor porque la mente de un Buda percibe todos los fenómenos y lo penetra todo. Hacer esta visualización nos recuerda eso y nos ayuda a purificar nuestros oscurecimientos.

Cuando tomamos refugio decimos, “Tomo refugio hasta que me ilumine en el Buda, el Darma y la Sanga”. ¿Eso significa que una vez que alcancemos la iluminación no vamos a tomar refugio? ¿Ustedes qué piensan? ¿No nos convertimos en los tres objetos de refugio cuando nos iluminamos?

“Que gracias al mérito que acumule al practicar la generosidad y las otras actitudes de largo alcance” — esto es, las perfecciones de la disciplina ética, la fortaleza, el esfuerzo gozoso, la estabilidad meditativa y la sabiduría — “pueda obtener la budeidad para beneficiar a todos los seres sintientes”.

Con el refugio, sabemos en qué dirección va nuestra práctica y en quien confiamos como nuestros guías. Al generar la bodichita, nuestra motivación es clara y sabemos la razón por la que vamos en esa dirección. Puede ser muy útil pasar un rato contemplando el significado de este verso para que podamos sentir una fuerte conexión con las Tres Joyas y un fuerte deseo de beneficiar a todos los seres sintientes trabajando para la iluminación. El valor del resto de nuestra práctica depende de esa motivación.

Nuestra motivación va a determinar si lo que hacemos el resto de la sesión es Darma o no. Si hacemos la práctica con el deseo de iluminarnos, el resultado será la iluminación. Se crean la causa para la iluminación. Si hacemos la práctica con el deseo de liberarnos, se crea la causa para la liberación. Si hacemos la misma práctica con el deseo de un buen renacimiento futuro, nuestros esfuerzos van a madurar en ese sentido. Si hacemos la práctica para que podamos sentirnos mejor ahora, lo haremos, en efecto, nos vamos a sentir mejor, pero no vamos a obtener ninguno de los otros resultados. El tipo de resultado que experimentaremos depende de la motivación con la que creemos la causa.

Hay historias de personas que hacen prácticas de deidades del Tantra del Yoga Superior y que renacen como espíritus. Esto se debe a que tienen motivaciones mundanas. A pesar de que el método de meditación que practican es profundo, su motivación no lo es, por ejemplo, podrán buscar poderes de clarividencia para sentirse poderosos y que otros los respeten, y por lo tanto su práctica no trae buenos resultados.

La calidad de la motivación es la que hace que algo sea una práctica de Darma. De otro modo, podemos pasar mucho tiempo visualizando y cantando, pero no vamos a llegar a ser una persona más amable o sabia. Para estar seguros de que generamos una buena motivación, recitamos tres veces los versos del refugio y la bodichita al comienzo de cada sesión de meditación. Con suerte vamos a prestar atención por lo menos a una de esas tres recitaciones y así cultivaremos una motivación de bodichita. Incluso si no tenemos bodichita espontánea y libre de esfuerzo, el cultivo deliberado y con esfuerzo de la bodichita es extraordinariamente significativo.

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