Meditación para una relación saludable con la naturaleza

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Gueshe Thubten Ngawang fue el anterior maestro residente del Centro Tibetano en Hamburgo. Murió en 2003, dejando tras de sí muchas enseñanzas sobre el cultivo de los aspectos del método y la sabiduría del camino al despertar. Desarrolló un programa amplio de 7 años que resume los principales temas que los monásticos de la tradición Gelug estudian durante un período de 15 a 20 años en las grandes universidades monásticas como Será Jhe. Mientras que algunas de las enseñanzas de Gueshe Thubten Ngawang han sido publicadas en Alemania, otras sólo están disponibles mediante transmisión oral a través de los discípulos alemanes de Gueshe Thubten Ngwang.

“Tenemos que proteger a la madre tierra como lo hacemos con nuestro cuerpo”.
Gueshe Thubten Ngwawang (Hamburgo, Germany)

Foto de Gueshe Thubten Ngawang.

Gueshe Thubten Ngawang (Foto por Jens Nagels)

Gueshe Thubten Ngawang una vez dio una enseñanza sobre cómo meditar en los cuatro inconmensurables, junto con plegarias para obtener una buena relación con la madre tierra. Esta enseñanza fue publicada en un libro titulado Contentment and No-harming. Él nos comenta: “A través de la práctica de esta meditación, adquirí una convicción fuerte de que podemos cambiar nuestra actitud hacia la madre tierra y los cuatro elementos; de manera que muchas más generaciones puedan vivir en un planeta sano con buena tierra, el agua fresca y limpia y el aire puro, donde los elementos estén en armonía.”

Siento una gran responsabilidad de no destruir la naturaleza en la medida de lo posible, ni desperdiciar los productos naturales, para proteger a nuestra amiga más cercana o madre, la tierra. Tenemos que proteger a la madre tierra como protegeríamos a nuestro propio cuerpo.

Gueshe Thubten Ngawang enfatizó que los seres sintientes dependen totalmente de los cuatro elementos: “Para sobrevivir cada ser humano depende de la amabilidad del los otros seres—seres humanos y animales—así como los productos naturales de la tierra”. Esta interdependencia hace que nuestras acciones sean muy importantes si queremos vivir una vida significativa que sea de beneficio para nosotros y los demás.

Su Santidad el Dalai Lama también ha hablado de este tema durante los últimos 20 años. En una conferencia que dio en 1990, dijo:

“En el pasado, las montañas de nieve perenne del Tíbet estaban cubiertas por capas de nieve muy gruesas. Los ancianos dicen que esas montañas estuvieron cubiertas con capas de nieve gruesas cuando fueron jóvenes, pero la nieve es cada vez más escasa, lo que puede ser un indicio del fin del mundo. Es un hecho que el cambio climático es un proceso lento y que toma miles de años darse cuenta de su efecto. Como consecuencia de eso, los seres vivos y la vida vegetal del planeta también sufren cambios. La estructura física del hombre también cambia de generación en generación junto con el cambio de las condiciones climáticas”.
(SSDL, India, diciembre 29, 1990)

Me entristece saber que podemos estar ante el fin del mundo. Me siento infeliz al pensar en el sufrimiento de los seres sintientes que puede venir con todos estos cambios ambientales. Sin embargo, no puedo culpar a los demás por no proteger nuestro entorno natural. ¿De qué serviría eso? Tengo que trabajar en mi propio comportamiento y de este modo dar un buen ejemplo. También puedo apoyar a organizaciones que hablan de estos temas y que están preocupadas por el futuro de este planeta y de todos los seres vivos que van a vivir en él. Desde una perspectiva budista, ese podría ser nuestro propio continuo mental en una forma humana, animal o cualquier otra forma que esté experimentando el resultado kármico de nuestras acciones actuales.

Para crear conciencia, para desarrollar más compasión y el sentido de nuestra interdependencia con la madre tierra, con todos y cada uno de los seres sintientes de este planeta, así como con las plantas y los cuatro elementos—agua, fuego, tierra y viento—me gustaría compartir con ustedes la meditación de Gueshe Thubten Ngawang sobre cómo proteger el medio ambiente como si fuera nuestro propio cuerpo.

El Buda, cuyos pensamientos y acciones estaban llenos de sabiduría y compasión, enseñó los “Cuatro inconmensurables”:

Que todos los seres sintientes tengan felicidad y sus causas.
Que todos los seres sintientes se liberen del sufrimiento y sus causas.
Que todos los seres sintientes nunca se separen del gozo libre de aflicción.
Que todos los seres sintientes moren en la ecuanimidad, libres de prejuicios, apego y enojo.

Gueshe Thubten Ngawang combinó los cuatro inconmensurables con los cuatro elementos. El esquema de la meditación es el siguiente (ligeramente editado por mí):

Meditación para una relación saludable con la naturaleza

Nos concentramos e imaginamos al Buda frente a nosotros, brillante y hecho de luz transparente. Está lleno de compasión y amor por todos y cada uno de los seres sintientes. De su corazón sale una luz refrescante y un néctar que entran en nosotros y en nuestro entorno. Éstos purifican todas las negatividades, especialmente de los cuatro elementos, de toda la suciedad y destrucción. Combinamos buenos deseos para todos los seres sintientes, con estas visualizaciones, para su felicidad y para que termine su sufrimiento. Que nadie dañe el medio ambiente.

El suelo de la ecuanimidad

Piensa: Qué maravilloso sería si todos los seres sintientes moraran en la planicie de la ecuanimidad de largo alcance, quienes estarán libres de la ilusión del apego a los amigos y la mala voluntad hacia los enemigos. Que todos los seres sintientes se entrenen en la ecuanimidad. Yo mismo haré todo lo posible para que cada ser pueda sentirse inspirado y siga mi ejemplo. Que todos los seres santos otorguen sus bendiciones para este propósito.

La tierra y los otros elementos principales son los compañeros más cercanos de los seres sintientes. Es sólo a través de su causa que podemos tener acceso a lo que sostiene nuestra vida. Todos los elementos llevan, mantienen unidos, maduran y avanzan. Sin embargo, en nuestra ignorancia, pensamos que hemos alcanzado todo por nuestra cuenta. La amabilidad de los elementos no puede ser pagada. Que nos preocupemos especialmente por el elemento tierra y dejemos de envenenar el suelo y los alimentos con sustancias químicas.

El elemento tierra tiene la función de realizar, el elemento agua se mantiene unido, el elemento fuego apoya la maduración y el elemento viento produce crecimiento e incremento. A través de los elementos y el trabajo de los seres sintientes, contamos con todas las condiciones necesarias para mantenernos vivos. A través del poder de los elementos tenemos aire para respirar, agua para beber, alimentos para comer, ropa para vestir y mucho cosas más que tomamos de la naturaleza.

Restablece la visualización del Buda frente a ti. Él renunció a todas las aflicciones y oscurecimientos y tiene el verdadero amor que es tan estable como el rey de las montañas. Imagina que a través del poder de su amor, un néctar en la forma de luz y un suave flujo de lluvia fresca que fluyen a través de la cabeza de todos y cada uno de los seres sintientes. Llena todo el cuerpo y mente con este néctar. De su cuerpo, fluyen luz y néctar hacia el medio ambiente. Los seres sintientes y su entorno se purifican de toda la destrucción que ha sido causada por el elemento tierra, por ejemplo, a través de los alimentos procesados químicamente. Todas las enfermedades físicas y mentales de los seres son sanadas.

A través de esta purificación los poderes positivos del elemento tierra crecen, y mientras los seres vivos permanezcan, en todas partes de este planeta existirán: plantas, bosques y cosechas. A través de esto se logra el beneficio y bienestar de cuerpo y mente de los seres y reciben nueva energía.

El agua de la bondad amorosa

Piensa: Qué maravilloso sería si todos los seres sintientes en cada reino tuvieran felicidad y sus causas. Que puedan darse cuenta de que carecen de felicidad porque su continuo mental no está lleno de la humildad de la bondad amorosa. Que puedan tener felicidad. Que yo pueda dar lo mejor de mí para hacerlo posible y que los seres santos confieran sus bendiciones.

Todos los recursos son importantes para la vida de todos los seres sintientes, ahora y en el futuro. Qué maravilloso sería si todos los seres sintientes se dieran cuenta de eso y protegieran su medio ambiente como su propio cuerpo. Que puedan ver a el agua, en particular, como un tesoro muy rico y que pueda estar libre de sustancias tóxicas.

Una vez más el néctar y la luz fluyen desde el Buda hacia el interior de cada ser sintiente y purifican los oscurecimientos mentales y sus causas, especialmente del apego a los objetos fabricados que generan atracción. El néctar purifica a todos los seres humanos de su avaricia, el cual los lleva a participar en acciones dañinas como la matanza de animales y la erradicación de especies enteras. A través de la luz y el néctar, los seres humanos sienten amor por todos los seres sintientes y le desean a cada uno felicidad y las causas de la felicidad.

La luz y el néctar también llenan el elemento agua en su medio ambiente y la purifican de todas las sustancias venenosas. Llenan todos los recursos hídricos del planeta. Toda esta agua traerá causas de bienestar para cada uno de los seres sintientes.

La calidez de la compasión

Piensa: Ningún ser sintiente quiere sufrir, ni siquiera en sus sueños. Pero no estamos conscientes de que tenemos que crear las causas de la felicidad, y renunciar a las causas del sufrimiento. Al herir a los demás, experimentamos sufrimiento día y noche. Qué maravilloso sería si cada uno de los seres sintientes estuvieran libres del sufrimiento y sus causas. Que puedan lograr esto. Que yo haga mi mejor esfuerzo para apoyar a los seres sintientes para que logren liberarse del sufrimiento y sus causas. Que el Buda otorgue sus bendiciones.

Sin nuestro entorno natural, ningún ser sintiente podría sobrevivir ni un sólo día. ¡Qué maravilloso sería si todos los seres sintientes se dieran cuenta de esto y se abstuvieran de destruir el medio ambiente -nuestros bosques, suelo, el agua y el aire- y de matar especies de animales.

Creemos que somos inteligentes y educados, pero en realidad no sabemos la diferencia entre los estados mentales saludables y los estados mentales perjudiciales causados por puntos de vista equivocados. El resultado, no sabemos cómo podemos lograr la felicidad duradera y eliminar el sufrimiento. Abrumados por estos estados mentales, estamos bajo el control de nuestras aflicciones. Nuestra mente es esclava de nuestros conceptos erróneos y aflicciones.

En esta situación, los seres sintientes llevan a cabo diversas actividades que dañan al medio ambiente y sus habitantes. Tales acciones son la causa de sufrimiento. Por eso les pido, objetos de refugio, el cual, a través de su compasión, nos protejan a mí y a todos los seres sintientes del sufrimiento y sus causas. Liberarnos del sufrimiento que hay en nuestra mente, el cual es causado por el deseo de herir a otros -a través del odio, la avaricia y la delincuencia. Por favor, purifiquen el medio ambiente, especialmente la atmósfera, de las causas del cambio climático y otros destrozos que son causados por el elemento calor/fuego, por ejemplo, a través de quemar combustibles fósiles y otras sustancias tóxicas. Que todos los seres sintientes tengan la fortuna de respirar aire limpio y libre de contaminación.

Néctar y luz fluyen del Buda y nos purifica a mí y a todos los seres sintientes del sufrimiento físico y mental. La luz y el néctar también sanan el aire, el suelo, los bosques y plantas de este planeta. También, a través del poder del Buda, el elemento fuego se vuelve armonioso y apoya el crecimiento y la fertilidad.

Todos los seres humanos ahora se dan cuenta de que el resultado de las acciones virtuosas es la felicidad y el resultado de las acciones dañinas es el sufrimiento. Incluso el pensamiento más sutil de herir a los demás se incrementará.

La cosecha del regocijo

Piensa: Los seres sintientes desean felicidad para sí mismos, sin embargo, experimentan sufrimiento debido a su egocentrismo. La base es los puntos de vista erróneos que conducen a las acciones equivocadas. Qué maravilloso sería si todos los seres pudieran vivir en la prosperidad, libres de cualquier tipo de sufrimiento. Que esto pueda hacerse realidad. Que yo pueda lograr esto. Que los seres del refugio den sus bendiciones de apoyo.

Que todos los seres humanos que están utilizando los recursos naturales de este planeta se den cuenta de que estos recursos son importantes para la supervivencia. Que todos se den cuenta de que no deben desperdiciar los recursos naturales por el bien de una minoría.

Mediante las plegarias que dirigimos a los seres santos, quienes sienten una compasión profunda por nosotros, fluyen rayos de luz multicolor y un flujo de néctar maravilloso hacia todos los seres sintientes. Todo el dolor físico y el sufrimiento mental son eliminados, en especial cualquier desequilibrio entre los cuatro elementos. A través del poder del Buda, la luz y el néctar hacen que todos los seres sintientes se abstengan de cualquier comportamiento destructivo o de explotación, y que obtengan una vida con atención plena, en armonía con su entorno natural.

La luz y el néctar de todos los seres sintientes salen de su cuerpo y elimina todas las destrucciones y disfunciones externas, junto con sus resultados, a través del elemento aire, tales como la pobreza, la enfermedad y la escasez de alimentos. Esto lleva al restablecimiento del funcionamiento natural del viento. Los elementos se regeneran en armonía. Los recursos naturales son recargados y las cosechas se incrementan en todas partes. El medio ambiente está en armonía, de modo que todos y cada uno de los seres sintientes que vivirán en el futuro tendrán comida sana y agua pura. Los bosques, plantas y otros recursos de la tierra, darán lugar a una vida de satisfacción con bienestar y sin carencias.

El artículo original en el idioma alemán: Die Umwelt schützen wie den eigenen Körper

Versión Inglés: Meditation to raise consciousness for a healthy relationship with nature

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