Los principios éticos no pueden ser comprometidos

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Publicado en Kompas, el principal periódico de Yakarta, Indonesia, el 16 de mayo de 2012.

¿Cómo se relaciona el consumismo con el halago y la aprobación, con la reputación y el disfrute de los placeres sensuales? ¿Es parte de la condición humana que ya no sepamos la palabra “suficiente” cuando se trata de consumo?

A wall with the word Ethical consumerism is still consumerism.

Esta obsesión por los bienes materiales y el placer desvía a la gente de cultivar buenos valores éticos. (Foto por Ed Mitchell)

Estas preguntas fueron el tema de conversación con Venerable Thubten Chodron (61) durante una mañana sombría. El cielo de Yakarta estaba lleno de nubes que se decoraban con los destellos de luminosos y rugientes truenos. El sonido de las bocinas de los coches se oía con claridad desde el piso 16 del apartamento de servicio en el oeste de Yakarta.

“El consumismo siempre está asociado con estas cuatro cosas, a saber, la riqueza material, el halago y la aprobación, la reputación y los placeres sensuales tales como ver cosas hermosas, escuchar sonidos agradables, etc.” dijo Venerable Chodron con suavidad.

Nuestros deseos por tener estas cuatro cosas, a la par con la aversión a su pérdida, se conocen como las ocho preocupaciones mundanas. En primer lugar, el apego al dinero y a los objetos materiales hace que nos alteremos si no los tenemos o si perdemos lo que teníamos. En segundo lugar, el apego al halago y la aprobación es la causa de que nos molestemos cuando nos critican o cuando nos encontramos con personas que no están de acuerdo con nosotros. En tercer lugar, el apego a la buena reputación y la imagen nos lleva al colapso cuando nuestra reputación e imagen se desmoronan. En cuarto lugar, el apego a los placeres sensuales hace que nos enojemos y molestemos cuando nos encontramos con objetos desagradables.

El consumismo: Una cuestión universal

El consumismo se ha convertido en un tema de preocupación para Bikshuni Thubten Chodron, fundadora de la Abadía Sravasti, un monasterio budista que se ubica cerca de Newport, en el estado de Washington, EE.UU., debido a que, “El mundo moderno está encadenado a ganar dinero. Casi todo el mundo adora al dinero y el materialismo.”

De hecho, muchas personas hacen oración para tener fortuna, y piden que les envíen los mejores bienes materiales. Sin embargo, el propósito real de todas las religiones es el de enseñar la bondad y la compasión, valores éticos, el perdón y otros estados mentales positivos.

“Creo que en la actualidad todas las religiones se enfrentan a los mismos desafíos que se relacionan con el culto al consumo y al materialismo”, dijo, “Esta obsesión por los bienes materiales y el placer desvía a las personas del cultivo de valores éticos.

De acuerdo con Venerable Chodron, en la vida, los cinco sentidos humanos son constantemente atraídos por los objetos que se encuentran fuera del yo. Nuestros sentidos son afectados por los objetos externos y reaccionan con mucha fuerza ante estos. Por lo tanto, la mayoría de las personas, independientemente de su religión, nacionalidad o cultura, todos buscan cosas hermosas, pensando que esto les dará felicidad en la vida.

“El apego motiva nuestras reacciones.” dijo. “Cuando perdemos nuestra riqueza, cuando nos critican, cuando nuestra reputación se desintegra, y cuando nuestros sentimientos se perturban, nos molestamos y enojamos. Esto a menudo provoca tensión, guerra y violencia; es un problema universal hoy en día”.

Irónicamente, en la sociedad moderna, creemos que el consumo nos hará felices. Además, desde una perspectiva económica, el consumo interno mejorará la economía. A pesar de que los recursos naturales son limitados y no renovables, no hemos hecho mucho en términos de cuidar la tierra disminuyendo nuestro consumo, reutilizando las cosas y reciclando”.

“En Estados Unidos hoy en día se habla mucho sobre la posibilidad de construir un oleoducto desde Canadá hasta Texas, en donde se va a procesar el petróleo. Sería muy perjudicial para el medio ambiente, pero parece que esto no se está tomando en consideración. La gente piensa sólo de los beneficios que traerá en el momento e ignora el efecto de sus acciones para las generaciones futuras”.

La codicia humana ha llevado a la destrucción del medio ambiente y de la vida animal. Sin embargo, sigue siendo el estado mental predominante en todas partes, e incluso ha sido la causa de invasiones militares, conflictos y guerras.

“Para la felicidad a largo plazo, no debemos comprometer nuestros principios éticos en favor del consumo sin control”, dijo, “Todas las religiones hablan de la bondad, la compasión y el amor. Proteger el medio ambiente significa conservar la vida, y nos permite conocer el verdadero significado de la compasión en la práctica de la vida cotidiana”.

Diálogo con el Yo

El consumismo también se asocia con nuestro deseo de encontrar atajos.

“La codicia nos confunde y corrompe”, dijo Bikshuni Chodron. “Debemos volver a los principios éticos y darnos cuenta de que la codicia no le ayudará a la gente a encontrarle sentido a la vida y no los hará felices”.

Cada vez más, las personas no sienten remordimiento cuando se comportan de una manera poco ética, ya que “sus” mentes están demasiado ocupadas con preocupaciones que tienen que ver con su imagen pública y con el consumismo. No tienen tiempo para hacerse amigos de sí mismos, de preguntarse, ‘¿Realmente me gusto? ‘”.

Ese es el valor de la meditación: tomar un respiro del ajetreo de la vida, permanecer tranquilo y tener un diálogo con nosotros mismos para preguntarnos, “¿Me siento cómodo con esta forma de vida?”, “¿Me siento cómodo con mi forma de tratar a los demás?” Si la respuesta es no, entonces podemos empezar a cambiar.

Una de las cosas más importantes en la vida, de acuerdo con Venerable Chodron, es sentirse bien con uno mismo, estar siempre en contacto con uno mismo y vivir en paz con uno mismo a través de la vida.

Hizo hincapié en que corrupción significa corromperse uno mismo.

“Al final del día, debemos hacer las paces con nosotros mismos. Cuando morimos, la riqueza material, las propiedades, las tarjetas de crédito, la reputación, el placer físico, todo eso se queda atrás. En ese momento muchas personas lamentan el daño que le hicieron a los demás debido a su apego y enojo. Yo nunca he oído de nadie que en su lecho de muerte lamente no haber comprado un diamante nuevo”.

Buscando respuestas

Venerable Thubten Chodron nació en una familia judía y se crió en un barrio cristiano cerca de Los Ángeles, California, EE. UU.

A la edad de 24 años escuchó pláticas sobre budismo por primera vez y quiso aprender más. “Mi maestro me dijo, ‘No tienes que creer todo lo que digo. Puedes cuestionar todo’. Yo pensé, ‘¡Esto es fantástico!’”

A continuación, comenzó a pensar, cuestionar y escuchar a su conciencia. “Vi que había mucha verdad en las enseñanzas del Buda, y desde una perspectiva lógica, tenían sentido. Así que empecé a estudiar y practicar y noté una gran cantidad de beneficios. Me di cuenta de que quería que esta fuera mi forma de vida. Después de buscar el significado de la vida por tanto tiempo me decidí a hacer un compromiso”.

Su decisión no estaba en consonancia con los deseos de sus padres, quienes esperaban que la mayor de sus tres hijos tuviera una buena vida de acuerdo con las convenciones mundanas: tener una buena carrera, riqueza material, reputación, elogios y mucho más. “Pero entonces vieron lo feliz que era y se dieron cuenta de que otros apreciaban y se beneficiaban de lo que estaba haciendo, y cedieron”.

Venerable Chodron estudió directamente con conocidos maestros del budismo tibetano, incluyendo a Su Santidad el Dalai Lama. Estudió en un monasterio en Nepal y en 1977 se convirtió en una sramanerika (novicia) y, finalmente, en una bikshuni en 1986.Fue directora del programa espiritual del Instituto Lama Tzong Khapa en Italia y enseñó en el Centro Budista Amitabha en Singapur y en Dharma Friendship Foundation en Seattle.

Venerable Chodron procura el diálogo con la comunidad judía y entre monjas budistas y católicas. También ha escrito varios libros, entre los que se encuentran Mente lúcida, corazón abierto; Taming the Monkey Mind y Working with Anger.

Venerable, ¿cuál es el significado de su nombre? “Thubten” significa “las enseñanzas del Buda” y “Chodron” significa “la luz del Dharma”. El Dharma es el camino del despertar.

Versión Inglés: Ethical principles cannot be compromised

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